jueves, 16 de julio de 2015

La guerra de las mamás

Se ha desatado una guerra épica que no conoce fin: la batalla por ser la mejor Mamá, frente a sus amigas de las redes sociales.
Estas madres en disputa son fáciles de reconocer: son las mamás perfectas, hacen yoga, preparan las más deliciosas recetas libres de gluten, grasa, azúcar; hacen panquecas con forma de minion; se paran a la seis de la mañana para preparar la lonchera más saludable y siempre lucen recién salidas de la peluquería.
¿Verlas despeinadas y llenas de buche? Jamás, porque son madres perfectas. Sus redes están repletas de frases y citas sobre la importancia de la leche materna y el parto natural,  y siempre cuentan que ellas le dieron teta a sus bebés como hasta los 3 años o que pasaron 20 horas de parto.
Todas unas heroínas.
Son expertas en cualquier tema sobre crianza, y cuentan la manera perfecta de cómo educan a sus hijos.
¿Gritar y perder la paciencia frente a un berrinche? Que va, ellas son perfectas en hablar con su hijo y hacerlos entender todo, sin gritar o estresarse.
Son seres de luz, impolutas y hasta parecen libres de todo mal. Son tan perfectas que no son reales, porque las que somos mamás de verdad,  esas que andamos despeinadas porque no nos dio tiempo ni de cepillarnos bien, sabemos que hay días de días, que nos deprimimos, qué da flojera hacer ejercicio, que el cansancio es mucho y que, de vaina, tenemos tiempo para preparar un arroz con pollo.