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jueves, 1 de septiembre de 2016

El sentido de la oportunidad, la pertinencia y la ubicuidad en las redes



Las redes son como la vida misma, básicamente, porque detrás de todas las cuentas hay seres humanos. Es así como, los principios básicos que se manejan en las relaciones humanos, pueden ser aplicables fácilmente  en el manejo de redes.
Es allí cuando entran en juego términos como "el sentido de la oportunidad, la pertinencia del contenido y la ubicuidad", que son elementos indispensable para sobrevivir en este mundo y no morir de una pedrada. Por ejemplo, esos sentidos se aplican cuando vas a un funeral, el sentido de pertenencia y ubicuidad te indican que debes guardar silencio, ser parco en tus comentarios y evitar los chistes de mal gusto. Hasta allí todo claro.
 ¿Y qué tiene que ver esto con las redes sociales? Bueno, que el contenido que se maneje en las redes debe tomar en cuenta elementos como: el contexto país y lo que está hablando la gente en las redes. Es decir, el contenido debe ser pertinente en cuanto a lo que se dice y en el momento en que se dice; las publicaciones deben ser oportunas y ubicadas al contexto que se esté viviendo.

Lo explico más claramente: Si vives en un país como Venezuela, por ejemplo, y un día determinado está ocurriendo un hecho que llama la atención y la opinión de la gente (cosas que pasa muy frecuentemente), tú como gestor de una marca, debes adecuarte y ubicarte en el contexto. Por ejemplo, el día que murió el presidente Chávez, todas las cuentas borraron, inmediatamente, todos los post y publicaciones programas que se habían hecho ese día, y guardaron silencio. A eso se le llama sentido de pertinencia y ubicuidad. 

Yo considero que ponerse, como marca, a hablar de peras y manzanas, cuando un porcentaje de tu público está hablando de una marcha o de unas elecciones, es perderte en una burbuja, es no llevar el hilo de lo que está pasando a tu alrededor, y abstraerte de la realidad que te rodea. Tampoco quiere decir que te vas a poner a escribir post sobre el tema de debate (a menos que quieras fijar tu posición como marca, y ese es otro tema), pero guardar silencio y ausentarte de las redes sociales por algunas horas (o el dia completo, incluso), te hará ver más coherente y real, y no un simple bot que publica y publica sin medir el hecho que nadie te hará caso. Es como lanzar flechas a un barranco, ¿y qué sentido tiene?

viernes, 12 de agosto de 2016

¿Cómo crear contenido de valor para mis redes?

Muchos de los community serios (esos que realmente queremos hacer las cosas bien) sentimos la duda sobre el contenido que estamos usando en las redes de nuestros cliente y nos preguntamos si, realmente estamos compartiendo algo de valor.
Al menos yo siento esa inquietud cada vez que reviso lo que he venido haciendo en las últimas semanas. Es un ejercicio que me ha funcionado para determinar si realmente me gusta el contenido que comparto, evaluando desde mi postura de consumidora de buen contenido.

Sin pretensiones de experta (ya expliqué mi postura frente a este término en un post anterior), voy a compartir lo que yo hago, no solo para evaluar mi contenido, sino para crear material interesante que aporten valor a esta competitivo mundo del social media.

1. Evalúate con rigurosidad.
Sí, cual nazi, evalúate con fiereza, ve tus puntos fuertes y débiles. Analiza si ese contenido te hubiese gustado igual si, en lugar de ser el creador, fueses un usuario más que entró a red para buscar buen contenido. No temas en reconocer que tal o cual contenido no fue el mejor, y aventúrate a cambiar. Analiza no solo el texto, ve la imagen, verifica si se adapta a lo que dice el copy, si es llamativa, si se ve bien, si es atractiva.

2. Analiza a tu competencia directa
Busca las cuentas de tus competencias directas y analiza qué tipo de contenido comparten, qué escriben en los copys, cómo desarrollan el contenido, si tienen una estrategia clara, si las fotos tienen una misma línea gráfica, cuáles son las etiquetas que usan, a cuántas personas siguen, qué comentarios reciben y cómo responden, si tienen un eje temático. La idea no es copiarte, la idea es que identifiques qué se está haciendo y hacia qué camino deberías dirigirte para diferenciar tu contenido.

3. Analiza otras cuentas que no sean tu competencia.
Ver los que otras cuentas hacen, aun cuando no sean tu competencia, es una excelente forma de analizar qué se está manejando en el medio, qué temas se están abordando, cómo se hace, o qué es tendencia.

4. Prepara un buen temario
Selecciona aquellos temas que se asocian con tu marca o producto. Incluso, busca temas que no tengan relación con el cliente pero que tengan valor para la comunidad. Por favor, haz algo más que efemérides.

5. Búscate un buen diseñador y editor de video
Ellos serán tus mejores aliados para lograr que tu contenido sea más atractivo visualmente. Aprovecha el boom de los videos, para hacer tutoriales e infografías interactivas.

6. Juega y diviértete
Algo que me ha dado buenos resultados es realizar juegos: hacer preguntas, sopas de letras y adivinanzas, para que la comunidad se divierta y, al leer sus respuestas, también interactúo y me divierto.

7. Crea tus propias estrategias
Recuerda que esta es una plataforma que cambia constantemente, lo que te da mucha libertad para inventar y crear. Más allá de seguir las reglas que otros te dicen, crea tus propios métodos, aun cuando no entren en lo "políticamente correcto".

jueves, 11 de agosto de 2016

Gurú... ¿Gurú de qué?

Si hay un fenómeno que nació de la mano del social media, ese es sin duda el "Gurumenismo". Sí, es un fenómeno cuyo poder transformar a un simple mortal que maneja redes, en un Dios sabelotodo, el rey de las redes sociales, maestro de las estrategias y fuente de conocimiento absoluto del marketing digital. Este fenómeno es fácil de detectar, ya que todos los que lo padecen actúan de forma muy similar.

El gurú llega a las ponencias con look desenfadado, como si en lugar de ir a una conferencia fuese al mercado a comprar papas; se para con desparpajo frente a los oyentes, y entre anglisismos, espanglish y groserías, te dice las tres mismas cosas que ya tu sabías, solo que él lo dice con más style.

También se les conoce por siempre dar las mismas "claves del éxito" en todas sus presentaciones, y no tienen, ni siquiera la delicadeza, de cambiar el orden de las láminas o agregar uno que otro video para variar la misma presentación que usan desde hace varios años.
Están los que usan como aval de su "gran conocimiento infinito de las redes sociales" la cartera de clientes, sin, al menos, mostrar qué son esas cosas "arrechísimas" que han creado para ellos. Y no se trata de miedo al plagio, porque si hay algo difícil en la actualidad es plagiarse algo y quedar incólume, porque cualquier cosa que hagas queda a la vista de miles de troll hambrientos por encontrar un contenido explotable.
...

Ya, en serio. Una de las conversaciones que siempre tengo con mis compañeros de faena digital, es que este mundo del social media es tan cambiante como Madonna. Lo que hoy está de moda, mañana queda en desuso porque llegó una aplicación que viene a romper con todos los esquemas. Por eso, cada vez que escucho la palabra Gurú, es como si me pisaran el dedo meñique del pie con una silla, es un calambre que me recorre de punta a punta, porque no puedo entender cómo, en un medio tan cambiante, alguien se puede llamar experto. Tú puedes ser bueno en planificar estrategias, en crear contenido de valor, en formar tendencias, en analizar el entorno, en hacer buenos informes, en sacar los kpi, pero eso no te hace un experto, un gurú. ¿Y por qué no? Porque este mundo digital se renueva día a día, cambia, como lo hace la gente, y las estrategias que te funcionaron hoy, y que implementaste con éxito en tus redes, quizá mañana ya no signifiquen nada o no tenga el mismo impacto.

Un ejemplo que explica lo que aquí escribo es lo ocurrido recientemente con Snapchat y el nuevo formato de historias de Instagram, que obliga a las agencias a reformular sus estrategias y ver cómo pueden sacarle provecho a esta nueva herramienta. Te obliga a leer, a estudiar, y a buscar nuevas maneras de hacer las cosas. Vuelves de nuevo a estar en cero.

Por eso, vuelvo y pregunto,: ¿Gurú?, ¿Gurú de qué?
Si tú dices que eres gurú, el duro, el papá de los helados, muéstralo, al menos, en hechos tangibles, con pruebas en la mano. Muéstrame qué te hace tan experto en esta materia que se reinventa día a día, y no te limites sólo a demostrarme lo bien que manejas el inglés, o lo bueno que eres metiendo términos raros en cada frase que dices.
¡Chau!