jueves, 11 de junio de 2015

Algunos consejos para las embarazadas de mellizos



Mi experiencia como mamá de morochos es muy nueva, así que tampoco es que tengo mucho que recomendar, pero los 9 meses de embarazo, más los 4 meses como mamá de Santiago y Lucía me han dejado algunos datos que pueden servirte si también tienes la dicha de tener un embarazo gemelar.

1. Lo primero es calmarte y no tener miedo. Sé que al momento de conocer que serán dos, te invaden una serie de temores, sobre todo en un país como el que tenemos donde todo es más complicado. 
Todo saldrá bien, lo importante es que vivas tu embarazo tranquila, eso garantiza que tus bebés nacerán bien y felices.

2. Una vez que el médico me informó que era un embarazo gemelar, comencé a prepararme psicológicamente para lo que venía, pero sin entrar en dramas y exageraciones. Estaba clara que sería difícil, porque si cuidar a un recién nacido es complicado, imagínate cuidar a dos, pero entrar en pánico no ayuda en nada.
Cada vez que alguien me decía, “Prepárate, que lo que te viene es bueno”,  respiraba y decía “Yo lo sé y estoy preparada”.

3. Compra pañales desde ya. Riega la voz y forma comandos de ayuda con tu familia y amigos, para que te compren pañales de todas las tallas. Procura tener 4 o 5 paquetes de pañales recién nacidos, no sabes si te pase como a mí que tuve un parto prematuro y mis bebés nacieron muy pequeños.

4. Busca ayuda. Déjate de las tonterías de que puedes sola, que eres independiente y fuerte. Tener dos recién nacidos es una tarea ardua y necesitas ayuda, obligatoriamente. No es un capricho, es una necesidad, porque cuando los bebes lloren juntos y estés sola, querrás salir corriendo. Así que ve hablando con las abuelas, tías, primas o alguien que pueda ayudarte durante el día, ya que en la noche estará el papá para apoyarte.

5. Escucha mucha música, a toda hora, cada vez que te sientas ansiosa, y busca relajarte; en la medida que tu embarazo sea tranquilo, los bebés también lo serán. 
Mi embarazo, por ejemplo, fue demasiado relajado, no tuve ningún malestar y mis bebés tampoco se movieron mucho (creo que por la falta de espacio). Ya cuando los bebes nazcan, al ponerles música, ellos se relajarán y podrás pasar un rato agradable cantando con ellos.

6. No compres una sola cuna o corral doble, mejor compra dos corrales o, si tu presupuesto te lo permite, compra dos cunas, ya que los bebés tendrán más espacio y, sobre todo, no pasará lo que tanto temes: que un bebé despierte al otro.

7. Ya cuando los bebés nacen te conviertes en Robotina, ya lo verás. Los primeros días serán muy duros, como todo lo que es nuevo, pero con el tiempo se irá haciendo más llevadero. Lo más convenientes es que le des de comer a los dos al mismo tiempo, porque si le das primero a uno, y una hora después al otro, no tendrás vida y será aún más difícil. Hay días en los que ellos pierden el ritmo y se para uno primero y, al rato, el otro. Si eso pasa, tranquila, procura que vuelvan a emparejarse, ya sea entreteniendo al que se paró primero dándole chance para que se levante el otro. 

8. Créales rutinas a los bebés, para que ellos se acostumbren a cosas como el baño y las horas de comer. Por ejemplo, luego de que pasan el mes, los bebés dejan de comer cada tres horas y su horario para dormir se va regulando poco a poco. Mi rutina es así: A las 7 am les doy el primer tetero, el próximo es a las 12:00 del mediodía porque ellos se quedan dormidos y se paran como a las 11 y tanto. Ya a las 4:30pm los saco a pasear media hora por la urbanización y a las 5:00 pm les toca su tercer tetero. Es a las 8:00 pm cuando los baño (antes los bañaba a las 11 del día, pero en la noche me ayuda a que duerman frescos y mejor) y les doy su penúltimo tetero. A las 2:00 am, más o menos, se toman su teterito y a las 5:00 am se despiertan llorando para que los carguemos y les demos amor.

9. Tú decides si dormir con ellos o no. En mi caso, yo en la noche los duermo en brazos y cuando ya están bien dormiditos, los paso a sus cunas. Ellos duermen su noche en sus respectivos corrales, pero si se paran a medianoche llorando, de inmediato los cargamos y dormimos. Nada de dejarlos llorar, tu responsabilidad como mamá es que críes a bebés felices.

10. Disfruta cada momento, hasta los más duros, y cada vez que sientas tu ánimo decaer piensa en algo: “todo pasará y ellos dejarán de ser bebés muy rápido, así que disfrútalos, ya llegará el día en el que puedas dormir mejor".

11. Paciencia y serenidad como mantra. Yo me lo repito cada vez que entro en colapso y de inmediato me siento más tranquila.



miércoles, 10 de junio de 2015

El ser mamá y cómo dejas de ser tú misma (al menos por unos años)



Recuerdo que cuando estaba embaraza, una amiga me dijo “Ay amiga, por favor, no vayas a ser como esas mamás que solo ponen fotos de sus bebés en las redes sociales”, a lo que yo le respondí con una convicción pasmosa “Claro que no amiga, yo trataré de mantener mi identidad en las redes". En ese momento yo tenía tres meses de embarazo, no sabía muy bien qué me esperaba, qué significaba todo lo que venía por delante y realmente creía que al ser mamá yo seguiría siendo la misma Willmaly que todos conocían. La ignorancia es atrevida, sin duda.


Cuando eres mamá todo cambia, y aunque suene cliché, es la verdad,  tus hábitos, tu vida se modifica, para darle paso a esa nueva vida que tanto te necesita. El 7 de febrero del 2015 yo dejé de ser Willmaly para convertirme en la Mamá de Santiago y Lucía. Todo en mi vida gira alrededor de ellos, en sus necesidades, y es normal que desde su nacimiento yo no haga otra cosa que hablar de ellos, de tomarle fotos, de montarla en las redes, de buscar en Internet cosas relacionadas con bebés; incluso las canciones que habitualmente canto son las de cunas que suelo cantarles cuando lloran. 

Y repito, es normal, son bebés, exigen y demandan atención, lo que me deja cero tiempo para ocuparme de mis gustos, de mis hábitos. Ya cuando vayan creciendo, la vida irá tomando el orden natural, yo tendré un poco más de tiempo para mi, de bañarme sin tanta angustia, quizás de leer un libro y ver una película sin quedarme dormida. Lo importante es relajarse y no ver un drama a todo, tu identidad la irás recuperando con el paso del tiempo, y el algún momento volverás a ser tú, solo que ahora tendrás a una personita especial que siempre te necesitará.

martes, 17 de junio de 2014

Nupcias

Esto que leen es la tarea de mi clase de Literatura, el cual intenta ser un cuento de 25 líneas narrado en primera persona. El título debía ser Nupcias.Se valen los comentarios :)
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Nupcias

En la tarde del 28 de septiembre, el calor espeso del mediodía hervía la ciudad y la sumía en un sopor inaguantable. No había nubes, no había brisa, solo un cielo amplio, azul, que irradiaba su esplendor sobre nuestras pequeñas cabezas.

Los transeúntes  caminaban obnubilados, mientras se abanicaban y secaban el sudor que corría, sin freno, hasta el suelo. Por la calle, los carros permanecían detenidos, agolpados. Algunos bajaban la ventanilla y asomaban la cabeza tratando de ver qué los detenía.

Yo permanecía estática. Repetía en mi cabeza el viejo mantra “OM MANI PADME HUM” que había aprendido en mis esporádicas clases de Yoga y que servía para equilibrar mis emociones. La radio emitía sonidos de una salsa vieja que alguna vez escuché en un autobús. Silencio. Subí la ventanilla.

Afuera, la calle era un hervidero.  Las cornetas pitaban una y otra vez. Un carro intentaba pasar primero. Pitaba, zigzagueaba, pero no se movía. No había espacio.Y yo allí, detenida, aturdida. Bajé el vidrio, respiré profundo, agucé la vista y mis ojos se convirtieron en una delgada línea que trataba de enfocar mejor, como si en lugar de ojos, tuviese  binoculares.

-       --   ¿Alguien sabe qué carajo pasa que esto no se mueve?, grité histérica a la nada.
El de al lado, sin mirarme, hizo un gesto y me respondió:
-         
     --Una boda, ahora agarraron la costumbre de hacer de su matricidio una obra pública.
-       -- ¿Una boda? ¿Aquí y a esta hora?

Respiré y encendí la radio. Me imaginé que era yo la que sudada y trataba de mantener el maquillaje, sonriendo a la fuerza. Me visualicé dentro de aquel carro antiguo, ataviada con un largo traje, que pesa, que pica y sofoca. “Su cara de recién casada parece más una mueca”, pensé. Me reí.

-¡Ja! Esa pobre cristiana, casada y sudando, le dije al de la izquierda, quien ahora también se reía conmigo.




viernes, 25 de octubre de 2013

De cómo compré mi casa y otros detalles

Hace exactamente 9 meses comenzamos el proceso para comprar una casa. No teníamos ni idea por dónde comenzar, qué hacer, con quién hablar o a qué banco ir. Lo primero que hicimos fue organizarnos y poner los pies sobre la tierra, y cuando escribo a “poner los pies sobre la tierra” me refiero específicamente a preguntarnos: ¿Cuánto tengo? ¿Qué quiero y puedo realmente comprar? ¿Cuánto estoy dispuesto a dar por mi casa?* De esas preguntas partimos y comenzamos a buscar en portales como Tuinmueble.com, 3porciento.com, El sol de Margarita, y demás páginas relacionadas había en internet. Fue una búsqueda diaria, lo primero que hacía al prender la computadora era buscar las casas que estuviesen en el rango que yo podía pagar (ojo con esto, no perdía tiempo viendo inmuebles se ensueño bordeando la playa). No, este tema se debe ser práctico. Punto.

Para ese momento mi rango era de Bs. 500 mil, monto que luego de la devaluación de febrero, vi crecer y convertirse en un “hasta 700 mil puedo”.

Empecemos a sacar cuentas


Teníamos reunidos unos 80 mil bs, gracias a que desde el año pasado veníamos metiendo en el banco religiosamente todo lo que nos caía en las manos y nos sobraba. Ojo, hago el inciso que tanto mi pareja como yo somos simples y mortales trabajadores de una empresa privada que no nos da sueldos millonarios pero tampoco empobrecedores.  Vendimos el carro, la laptop, una nevera y comenzamos a matar tigres como cazadores despiadados. El dinero de los tigres era, integro para el banco. Nada de salidas, ni comidas en la calle, tampoco hay cine ni nada que implicara gastos extras. Adiós a la compra de ropita cada vez que cobras la quincena y “uno que otro lujito”. No, la meta era ahorrar lo más que pudiésemos para que el monto a pedir al banco no fuese tan alto. No hay excepciones, ahorrar es ahorrar.

Búsqueda del banco


Una vez que comienzas a buscar la casa, y ya visualizaste hasta dónde puedes llegar, viene el paso del banco; es decir, buscar aquellas instituciones bancarias públicas y privada que tenga abierta su cartera de créditos. Como es sabido, los bancos actualmente tienen una obligación de dar un porcentaje de su cartera de créditos y destinarlos para casos habitacionales.  Nosotros fuimos como a mediados de enero y no encontramos que muchos bancos ya habían copado su cuota anual.

Según información de la empleada del Venezuela, muchos bancos comenzaron a aprobar créditos como locos durante las elecciones del 7 de octubre, y habían sobrepasado su cuota. La misma muchacha nos sugirió que buscáramos bancos privados no tan conocidos, pequeños, que tienen muchos problemas para llenar su cuota ya que la mayoría de las personas se dirigen a bancos públicos. Le debo agradecer a la muchacha su sinceridad, en tanto me dijo claramente que no metiera el crédito ni en el Banco del Tesoro, Venezuela, Bicentenario y  Banesco , ya que el caso de los primeros tres, tenían tantos créditos abiertos que no tenían la posibilidad financiera para entregarle el cheque a todos. Incluso me confesó que mucha gente llegaba al banco llorando porque se les estaba por vencer la opción a compra y no habían recibido el finiquito. En el caso de Banesco, lo mismo, listas y listas de personas esperando para meter el crédito.

Fuimos al Bancaribe, y allí nos dijeron que efectivamente tenían la cartera de crédito abierta. Bien, primer paso superado. Lo primero que hicimos fue preguntarles los requisitos y consultar, según nuestros ingresos, cuánto podríamos pedir y si éramos aptos para el crédito. Especificamos nuestros  ingresos en 12 mil bolívares, eso incluía, ingreso fijo por ser empleo e ingresos propios, por lo cual el crédito debería estar entre Bs. 450 y Bs. 500. Vale acotar que el crédito no lo metimos en pareja, si ese es tú caso mucho mejor, ya que pueden alegar que el ingreso mensual entre los dos en superior y pueden pedir más dinero.

De los requisitos del banco, los dos aspectos más importantes son: las deudas con las tarjetas de créditos y los movimientos bancarios. Allí es donde mucha gente se cae. NO DEBES TENER DEUDAS VIEJAS CON TARJETAS DE CRÉDITO. Puedes tener las tarjetas y estar pagándolas normal, pero no debes incurrir en mora. Si tienes una tarjeta que no has pagado, cancélala y pide el finiquito ya.  

Lo otro son los movimientos bancarios, es lo más fastidioso pero es vital hacerlo bien. Lo que hicimos nosotros fue unificar el dinero en una sola cuenta. Allí depositábamos todos los 15 y 30 de cada mes, sin falta (en esto hay que ser metódico y organizado).  Lo que ambos cobrábamos, tanto de quincena como los trabajos extras, iban a esa misma cuenta, y cada final de mes, en la cuenta ingresaba 12 mil bs, que fue el monto que colocamos como ingreso mensual.

Pero, ¿para qué son importantes los movimientos de cuenta? Si tú para pedir el crédito dices que tienes ingresos superiores a los 10 mil bs, tus cuentas bancarias deben respaldar ese monto. Si no es así, te lo niegan. Al cierre del mes, el banco suma cuánto ingresó a la cuenta y verifican que eso conciencia con la certificación de ingresos que consignas, junto a otros papeles.

Tampoco tu cuenta puede quedar en 0 bolívares el 16 de cada mes (que es lo más común, porque la vaina está jodida y la quincena no alcanza) porque eso le dice al banco que tu capacidad de pago es baja y no podrás cancelar las cuotas del crédito.

¿Qué hicimos nosotros? Reunir como unas bestias, y gastar estrictamente lo necesario, procurando que en la cuenta siempre, siempre, hubiese dinero. Dato: al cierre de mes, puedes reflejar que ingresó a tu cuenta mucho más de lo que dices que devengas mensualmente, pero jamás puede ser menor. Deja dinero, así sea prestado, pero no saques todo tu sueldo y evita dejar esa cuenta pelada. Haz movimientos, juega con el dinero, saca dos mil bolívares antes del 15 y luego deposítalo, y así vas. Que esa cuenta refleja que en ese bolsillo entra platica.

Ojo, los bancos no aceptan ya la transferencia como movimientos de cuenta, deben ser depósitos en efectivo y cheques.

Mientras esperas los tres meses correspondientes  (haciendo los respectivos movimientos de cuenta efectivos) vas buscando la casa según tus necesidades.

La opción a compra


Ya encontraste la casa. Ahora es que viene lo bueno: el pocotón de papeles, pero no son nada del otro mundo.

Lo normal es que el banco te pida un balance general, carta de trabajo, certificación de ingresos, entre otras cosas súper sencillas de conseguir. Hay un documento relacionado con el Impuesto Sobre la Renta, mi sugerencia es que busquen un Contador colegiado, quien será de mucho ayuda con este requisito que es medio fastidioso.

Los demás papeles van por cuenta del propietario del inmueble.

Otro consejo: de cuando en cuando vayan al banco y lleven a la ejecutiva que gestiona el crédito, todos los papeles que ya hayan recopilado, así ella indicará si algo no está bien.

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Otras recomendaciones


-Cada banco tiene sus políticas. En Bancaribe solo piden 3 mese de movimientos bancarios, pero hay otros que piden hasta 6. Una vez que introduzcas los papeles del crédito, sigue moviendo la cuenta, porque quizás en pleno lapso de espera te pidan actualizar los movimientos y allí te puedes caer.

- No des dinero sin antes tener un documento notariado por el medio. El dinero no tiene amigos, y no hay que confiarse. Si vas a dar una parte de la inicial, busca un  abogado que te redacte un documento donde se especifique el monto entregado y el concepto.

- La opción a compra debe indicar el monto a entregar, de parte y parte, por si el negocio se cae. Ojo con esto, porque mucha gente no se percata de este detalle y no lo coloca, y si la compra no se da, pueden perder todo lo que dieron de inicial. En mi caso, yo entregué una inicial de 250 mil bolívares, y el documento decía que si yo no entregaba el resto del dinero en el tiempo reglamentario, la propietaria se quedaba con 50 mil bolívares, y viceversa (si era ella la que se echaba para atrás).

- El lapso reglamentario de la opción a compra es 90 días, más 30 días de prórroga, eso quiero decir que el banco, una vez consignado todos los documentos, tiene 120 días para aprobar el crédito. Una vez que tengas la opción a compra, corre al banco e introduce los dos juegos de carpeta (uno original y una copia) con todos los papeles, por la opción se vence en 7 días (según reglas del banco).

- Si van a meter el crédito los dos, como pareja, deben estar casados o en concubinato, pero ojo, antes de tomar esa decisión, verifica que ambos sean aptos para el crédito -si no tienen deudas con otros bancos-, porque si piden el crédito en conjunto y uno de los dos tiene una deuda, igual se les cae el negocio. Ambos deben estar limpios.

- Trata de pedir el crédito según el monto que necesitas. No hagas lo que es muy común, que piden más de lo que cuesta la casa para que “les quede dinero”. Los bancos no son tontos, y para eso tienen un sistema infalible: el avalúo a la casa, allí el perito (contratado por el banco) dice cuánto vale el inmueble. No te pases de vivo.

- Un dato que casi nadie sabe y es un problema a la hora de meter los papales al registro una vez aprobado el crédito: si está casado, cambia tu estado civil a casado y verifica que aparezcas como tal en el Servicio Autónomo de Registro y Notarias (Saren), porque quizás en tu cédula estés como casado y en el Saren salgas como soltero. Si ese así, el registro no te aceptará la carpeta y tendrás que hacer una serie de papeleos súper engorrosos que te retrasarán la firma de la casa.

- Ten a la mano el teléfono de un familiar que devengue más o menos buenos ingresos y disponga de capacidad de pago, porque los bancos están aplicando la estrategia del fiador para tumbar los créditos. A mí me pasó, un mes antes de que se venciera la opción a compra me llamaron para informarme que el crédito había sido negado y que para reconsidéralo debía consignar un fiador. El fiador debe ganar el doble de lo que tú percibes y un buen record de pago de las tarjetas de crédito.

- * Cuando al inicio de este escrito coloqué que hay que preguntarse “¿Cuánto estoy dispuesto a dar por mi casa?, me refiero específicamente a los sacrificios que están dispuesta a hacer. En mi caso, vendimos el carro y ahora andamos en moto; sacrificamos la comodidad de un automóvil por la casa. Hay muchas personas que no están dispuestas a tanto, ni a perder muchas de sus comodidades, porque eso de ahorrar no se le da muy bien a todo el mundo.

- Si vives alquilado y tienes la posibilidad de vivir en casa de tus padres o suegros, apela por esa carta durante los meses que estés en el proceso, eso te permitirá ahorrar más.

- Para los que piensan: “ella pudo comprar porque los inmuebles en Margarita son más baratos que en Caracas”, les digo esto: Sí, los inmuebles son un poco (no mucho) más baratos que en Caracas, pero los sueldos en el interior del país son mucho más bajos también, y los tigres lo pagan a la mitad de lo que valen, así que viene dando lo mismo. Además, eso de que en Margarita el Puerto Libre hace que los precios sean más bajos, es más una leyenda que otra cosa, es el cuento que le echan los abuelos a sus nietos. La inflación golpea a todos por igual.

- Y por último: Sácate de la cabeza la frase “En este país no hay futuro y es impensable comprar algo propio”, mientras vayas por la vida con esa mentalidad, más difícil se hará todo. Sí, es muy difícil, pero imposible.  

Esta es mi casita, se las presento :)




miércoles, 3 de abril de 2013

Y a estas alturas, no quiero escuchar a nadie hablando de fraude

Recuerdo aquel día cuando mi amiga Mela me dijo “hagamos la tesis sobre el Sistema Automatizado de Votación Venezolano” y desmontemos los mitos que se han creado”. Mi respuesta fue clara “¿Y realmente son mitos? De allí, nos propusimos como meta demostrar( o no ) cuán confiables era las maquinitas Smartmatic.

Fue así como mi amiga y yo comenzamos una tarea titánica por desmontar, a través de argumentos e investigación, cada uno de los mitos que se han erigido en torno a nuestro sistema de votación. También fue un ejercicio arduo el de quitarme mis propios prejuicios y dudas, tarea necesaria a la hora de escribir, por ejemplo, que a través de la captahuella era imposible armar un fraude o que la máquina no podía estar cargada de votos.
Podría explicar aquí con argumentos reales porqué en la tesis afirmamos la imposibilidad de un fraude a través de las maquinas de votación, pero no es lo que quiero expresar (si quieren, pueden buscar nuestra tesis de grado, que reposa en la biblioteca de la Escuela de Comunicación de la UCV y que, además, fue honrada con Mención Publicación).

El objetivo de este texto, y es parte de lo que he tratado de explicar por mi Twitter, es que ya no estamos para andar con la teoría del fraude, eso debidos dejarlo en el 2005, cuando la oposición se retiró, valiéndose de la bandera del fraude de las captahuellas, para dejarle la Asamblea Nacional en pleno al oficialismo. Allí debió morir, luego de darnos cuenta de los resultados.
De allí hasta ahora ha corrido mucha agua debajo del puente, se han hecho elecciones, el chavismo ha ganado, la oposición también, muestra irrefutable de que las máquinas no roban votos. Por eso, a estas alturas, aferrarnos de nuevo a la teoría conspirativa del hacker ruso y las maquinitas roba votos, es la estupidez más grande que podemos cometer, es un suicidio, una insensatez. Llamar al fraude en este momento parece más un acto cobarde que una medida de denuncia. No la acepto ni justifico.

¿Qué debemos hacer frente al ventajismo claro y la actitud sospechosa de algunos rectores del CNE?  Pues ir a votar, no queda más. Pararnos temprano, llevarnos  a toda la familia y juntos expresarnos a través del sufragio. ¿Cómo puedo ayudar para que la cifra de abstención baje? Simple, cuando veas o identifique a alguien que no quiera votar, independientemente de sus argumentos, convéncelo, oriéntalo, infórmalo.

Desde mi pequeño espacio yo he hecho lo propio: convencí a mi mamá de votar, a una prima que trabaja en un organismo público, a través de argumentos, le hice entender que no van a saber por quién votó, a mis compañeros de trabajo les he hecho ver que en las máquinas no está el fraude, y así. Es un trabajo de hormiguita, silencioso pero efectivo.  

El día de la votación, en lugar de ir a tu casa, quédate en el centro de votación vigilando que no se presente irregularidades y denunciando, a través de cualquier medio, si ves algo que no está del todo bien. Ese es el trabajo que debemos hacer, no salir por Twitter a llamar al fraude o quedarte en tu casa quejándote de la situación.

Y como bien señaló Ramón Guillermo Aveledo: “Nadie cuida más el voto de uno, que uno mismo”. Así que vota y defiéndelo.

jueves, 7 de marzo de 2013

Chávez murió ¿Y ahora?

A las 5 y tanto de la tarde del 5 de marzo sentí miedo. Mientras en mi oficina, algunos lloraban, otros reían y otros pocos aun no caían en la cuenta, yo sentí miedo. Era un puño que me atravesaba de punta a punta la boca del estómago. No era ganas de llorar, no era asombro, era miedo. Sé identificar esa sensación porque la experimenté el mismo día que mi padre murió. En un frio que te paraliza y te hace preguntar: ¿Y ahora? En el caso de mi padre, la pregunta correspondía a cómo afrontaría lo que venía, el dolor de mi madre y el dolor personal. En el caso del presidente, este ¿Y ahora? se relacionaba con el estatus que adquiría mi país, en manos de quienes estábamos y la certeza absoluta de que esto apenas comienza

. …

Esa misma tarde, aquellos que aun no reconocen los profundos cambios que Chávez ha gestado en la población venezolana, sentenciaron que su muerte sería el final de una era, el fin de una etapa en los anales históricos del país. Ese proceso de negación típico de aquel que se empeña en sólo verse la punta de la nariz. Es esa misma gente que también afirma que Chávez no hizo nada en estos 14 años. Es esa misma gente que asegura vehemente“en este país ya no se puede vivir”. Y no los juzgo, nunca lo he hecho, cada quien tiene derecho a ver la realidad que los rodea o de vivir en la inopia para mantenerse felices. Si a mí me hace feliz creer en un Dios, entonces me aferro a él, aunque nunca lo haya visto.

Los que me conocen saben que soy dura en mis opiniones y que he sido muy crítica con las acciones que la oposición ha realizado en los últimos años, totalmente despegadas de la realidad de un país y sumidas en un egoísmo inexplicable. Y también he criticado mucho, pero mucho la gestión del gobierno Bolivariano. Pero mérito al quién lo merece. Porque si algo debemos agradecerle a Chávez – queramos o no- es que su discurso y sus acciones no hicieron despertar de un aletargo dañino que nos mantuvo hundidos en el sopor del “no me importa” durante años.

Que hoy en día, en cada plaza, cada aula de clase, mientras almuerzas o te reúnes entre amigos, se tengan análisis profundos de la situación del país, es sin duda un logro de Chávez. Que mi mamá, una eterna abstencionista (que en el 98 le dio flojera votar) hoy sea una ferviente luchadora de sus ideas y una conocedora de los temas políticos, es otro logro de la revolución. No hay discusión, lo de Chávez fue un sacudón, un gran ventilador que se prendió para despeinar las ideas, para mover los sentimientos, para poner a pensar a quienes por años eran incapaces de sostener un planteamiento y defenderlo.

Eso hay que reconocerlo, como muchas otras cosas.

¿Qué hizo cosas que no estuvieron bien? Si, es cierto. ¿Qué el exceso de poder lo hizo, en muchas ocasiones, perder el norte? También es cierto. Síntoma ineludible de una mezcla mortal: poder y adulación. Cuando te rodeas de aplaudidores de oficio, el ruido de las palmas no te deja escuchar ni tu propia voz

. …

Ayer leí esta frase: "y los adecos y copeyanos en particular, son la peor cosa que existe sobre la faz de la tierra", y me recordó algo que no debemos olvidar: Si estos partidos políticos no hubiesen despreciado y olvidado tanto a la población más humilde, el discurso de Chávez no hubiese calado tan hondo, no hubiese penetrado las entrañas. A ellos le debemos estos 14 años, fueron ellos quienes le abrieron la puerta grande a este hombre elocuente que llegó con su discurso de inclusión y de poder al pueblo. Y son ellos mismos, que con sus acciones erráticas de no reconocer que aquí hay un pueblo chavista, que ama a Hugo, sin necesidad de lucrarse de la revolución, lo que ha permitido que Chávez sea el gran invicto, el ahora llamado “Rey de los pobres”. Y seguirán siendo culpables, si en medio de su misma negación, no entienden que aquello que gestó Chávez durante sus 14 años de gobierno, no es una llama que se apagó con su muerte, que por el contrario, atizó la fogata. Y que si no termina de caerles la locha, volverán a ser derrotados en las venideras elecciones.

Y de allí mi miedo, mi pánico, porque estoy convencida que un número importante de la población, junto a sus líderes políticos (bastiones del “cambio), juran que la muerte de Chávez resolverá de un plumazo nuestras divisiones, y hará caer una lluvia de paz y reconciliación. Andan por allí felices, creyendo que en un mes Chávez será una anécdota, y estaremos todos abrazados, cantando felices, cual foto del Woodstock. La estupidez camuflada de inocencia.

Ante este panorama, lo que nos queda, al menos a mí que estoy viendo las cosas desde un profundo miedo por lo que viene, es esperar, respirar, rezar y votar.




Nota: llevo algún tiempo sin escribir en mi blog, por lo que la inspiración de este post, de alguna manera, también se la debo a Chávez.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Sin chiste: No somos los indignados, somos los abusados

Ayer leí un artículo que me dejó consternada. Era una publicación hecha por el País de España, donde explicaba la dura crisis que actualmente experimenta el periodismo. En el artículo no hablan de la ya trillada objetividad o sobre la politización de los medios, trata un tema que todos los periodistas decimos en susurros y sufrimos en silencio: nos están metiendo el dedo en el ojo, por decir lo menos.

Dicho artículo, titulado “Se paga por artículo la mitad de lo que cuesta un café”, me mutó los sentimientos, porque en medio de mi reducido mundo, creía que el único país que sub pagaba a sus profesionales era aquí, en Venezuela. Pues resulta que el mal se ha tendido como una sábana en los continentes y que los periodistas de diferentes partes del mundo compartimos la misma triste realidad cuando llega la quincena. Qué asco. Qué arrechera. No hay pa´ donde agarrar.

En este artículo, una periodista se atrevió a denunciar la situación en lugar de convertirse en la víctima callada que todos los dueños de medios quieren en sus periódicos. Esta mujer manifestó su molestia por la triste paga que recibe por sus escritos. Esta mujer puso el abanico en una olla que está destapada desde hace años, una olla que todos conocemos su interior pero que no nos atrevemos a vaciar.

Ojalá todos tuviésemos el mismo guáramo de esta mujer. Ojalá todos los periodistas le dijéramos un rotundo “No” a quienes nos ofrecen sueldos miserables. Ojalá la necesidad no nos siga convirtiendo en el tonto fácil que les llena los bolsillos a costa de pluma y talento. Ojalá tengamos todos la voluntad de mentarles la madre a todos aquellos que quieren jugar con nuestra inteligencia y con nuestras necesidades.


Aquí les dejo el link de la publicación, por si se quieren arrechar también http://sociedad.elpais.com/sociedad/2011/12/13/actualidad/1323800984_733367.html